El agua residual entra en el separador donde unas placas divisorias reducen las grasas en partículas más pequeñas para su mejor suspensión.
Los enzimas que están en el tanque y las de nueva incorporación, comienzan el trabajo de degradar los contaminantes.
Las grasas son reducidas y una vez descompuestas, se evacuan a la red con el agua residual.

Los separadores de grasas biológicos se utilizan básicamente en cocinas de hoteles, restaurantes, hospitales, colectividades, etc.

El tratamiento de grasas, pasa por la biotecnología que utiliza microorganismos capaces de convertir a través de su propio metabolismo, a las grasas y aceites en compuestos orgánicos biodegradables, no tóxicos e inocuos.

Hay tres etapas en el funcionamiento de un separador de grasas biológico: